Estudiar una carrera, encontrar un trabajo de por vida, casarse y comprarse un piso, hipotecarse y estar pagándolo hasta la jubilación, tener a los herederos del piso... este es el ideal de muchos jóvenes de nuestro país y de sus padres, por supuesto. Nosotros hemos estudiado una carrera, tenemos un trabajo que podría ser para toda la vida, no hemos comprado un piso pero lo hemos alquilado, hemos ido a vivir juntos y ahora… no, no vamos a ser padres! No se nos ha ocurrido nada mejor que
romper con la rutina, dejarlo todo e irnos a
descubrir el mundo!!! Tan solo tenemos un billete de ida hacia Nepal y unas ganas inmensas de vivir esta aventura.

Los próximos meses nuestro propósito es
viajar por Nepal, India, Myanmar, Tailandia, Camboya, Laos, Vietnam, Malasia, Singapur, Filipinas, Indonesia, Australia y Nueva Zelanda dejando que la improvisación nos marque el camino. Aparte de visitar lugares lo que esperamos de este viaje es aprender de otras culturas, conocer gente, modos de vida, otras formas de pensar, de ver el mundo y volver con más conocimiento, empatía, tolerancia y en definitiva
crecer como personas.
Algunos nos definen como un par de locos e irracionales, otros como aventureros y atrevidos pero poco nos importa lo que digan. Sabemos los riesgos que comporta esta decisión pero estamos dispuestos a asumirlos porque tenemos una enorme
ilusión y ganas de vivir esta
experiencia única. Es nuestra vida y la queremos vivir como queremos, no como otros esperan que la vivamos. Las cosas hay que hacerlas cuando te apetece, cuando el cuerpo te lo pide, cuando la ilusión está latente y para nosotros
este es el momento. Que sigan la rutina los que así lo deseen, los que no se atrevan a dejar sus obligaciones o los que crean que no tienen elección, nosotros optamos por un cambio de aires en nuestras vidas.

Hacer este viaje ha estado en nuestras mentes hace tiempo y para llevarlo a cabo el dinero es un factor muy importante. Nos guste o no, el dinero es vital para hacer realidad muchos de los sueños que la gente tiene, pero todo es cuestión de paciencia y esfuerzo.
Todo es posible si luchas por ello. Nosotros ya hemos sido pacientes y esperado lo suficiente, ahora aquí estamos, preparados para vivir una experiencia inolvidable, para llenar nuestra memoria de buenos recuerdos y poder contarlos cuando ya sea tarde para hacerlo. Y es que como diría un buen amigo es mejor arrepentirse de algo que has hecho que no de aquello que no llegaste a hacer.